Versión alternativa, un poco mas realista y mas acorde a mis propias habilidades motrices que el cuento original de Julio Cortázar. (y en forma de lista, hoy no estoy para armar párrafos ni cosas complicadas como esas)
1. Hágase del firme prósito de descender dicha escalera. Una buena forma es necesitar algo que se encuentra en el extremo opuesto. Por ejemplo, una taza de café venenoso de la máquina del estudio porque usted está sin dormir desde el día anterior gracias a una entrega final de Diseño 3.
2. Descienda por los primeros dos peldaños de forma tradicional y como hacen los seres humanos normales, o sea un pie a la vez, para no levantar sospechas.
3. Al llegar al tercer escalón apoye solo el talón del pié contrario al que venía usando sobre el borde del peldaño, de esta forma le quedará la mitad del pie sobre el escalón y la otra mitad en el aire. Traslade todo el peso de su cuerpo sobre esa porción del pie que no se encuentra en el escalón. (Sentiende masomenos?)
4. Resbálese
5. Resigne la verticalidad de su anatomía por una especie de horizontalidad diagonalizada. Lo más rápido posible.
6. Acá es donde reside el arte de bajar una escalera con estilo. La mayoría de los Bajantes Alternativos cae en la burda forma de aterrizar con el culo. El chiste es evitar que esa parte de su cuerpo toque la escalera. Lo mismo para los pies.
7. Mientras se encuentra en el aire y pronunciando mentalmente la palabra 'demoños' contorsione su cuerpo. Sea creativo.
8. Intente hacer contacto con los escalones con una parte distinta del cuerpo cada vez. Por ejmplo: pantorrilla derecha - brazo izquierdo - cadera - canilla derecha.
9. Vaya tomando velocidad con cada escalón y de ser posible, produzca cada vez mas ruido, alertando a sus compañeros de trabajo quienes en ese momento están atendiendo una importantísima llamada de proveedores.
10. Culmine su artístico descenso dándose de frente con la pared del descanso de la escalera adoptando así la postura yogi de Garfield de Peluche con Ventosas en las Patitas. (de esos que van pegados en la luneta del auto)
11. Para sus adentros, maldiga al arquitecto por la omisión de una baranda o cualquier adminículo de seguridad y al fabricante de zapatos, que si bien son lindos, finolis y femeninos resbalan sobre cualquier tipo de superficie.
12. Cuando su compañero de oficina se acerque a preguntarle si "se cayó" responda "NO" con cara de poker.
13. Levántese, acomódese la ropa y agradezca a todos los santos no haber tenido en la mano ese bendito café que fue a buscar en primer lugar.
14. Repita el mismo procedimiento una semana después, en un tramo diferente de la escalera, tratando de aterrizar a los pies de su jefe. Ante la pregunta "te caíste?" evite responder "nooo, bajé mas rápido porque estoy apurada" o cosas por el estilo. Recuerde que los jefes carecen de sentido del humor.
15. Téngale un terror inenarrable a dicha escalera del demonio POR EL RESTO DE SU VIDA.